Friday, September 01, 2006

Despacho de mercancías

La Ley aduanera define al despacho como el "conjunto de actos y formalidades relativos a la entrada de mercancías al territorio nacional y a su salida del mismo, que de acuerdo con los diferentes tráficos y regímenes aduaneros establecidos en el presente ordenamiento, deben realizar en las aduanas las autoridades aduaneras y los consignatarios, destinatarios, propietarios, poseedores o tenedores en las importaciones y los remitentes en las exportaciones, así como los agentes o apoderados aduanales".

Cabe señalar, que las reglas para el despacho de mercancías no son iguales para todos los casos, difieren en virtud de las características peculiares del régimen aduanero al que se destinen las mercancías, el medio en que se transporten, el lugar de introducción o extracción, el tráfico, y su tratamiento arancelario e impositivo.

En el despacho de mercancías se comprende una secuencia lógica de pasos, que deben darse uno antes que el otro, durante el procedimiento de nacionalización o extracción de mercaderías. Así la "declaración" es primero que el "registro" y la "liquidación de impuestos", siguen en el orden la "comprobación", el "reconocimiento" y la "verificación", sin los cuales no puede autorizarse el "retiro o levante" de las mercancías.

a) Declaración

Conviene aclarar que en materia aduanera existen dos clases de declaraciones. La declaración referente al medio de conducción en que se transporta la mercancía y la declaración relacionada con los fines de destinación o indicación del régimen aduanero al que se someterá la mercancía.

Esta segunda forma es la que se analizará en esta obra, como parte del "despacho". La declaración es una manifestación por escrito, en las formas oficiales, que la autoridad impone, hecha por el interesado o su legítimo representante, en donde se indica el régimen aduanero que como destino se le dará a las mercancías, y los datos o documentos necesarios requeridos por la ley para lograr la destinación. En México este documento se denomina "pedimento".

b) Registro

Es el acto de fechar y numerar el documento, en que se indica la operación o régimen aduanero al que debe de someterse la mercancía. Su importancia radica en que es la base para aplicar determinadas normas que rigen a las tasas impositivas, tipos de cambio, restricciones, prohibiciones, y precios oficiales.

c) Liquidación de Impuestos

Consiste en determinar en cantidad líquida el monto de los impuestos que causa la mercancía individualizada a través del "despacho" de acuerdo a la base gravable y a la cuota fijada en la tarifa arancelaria.

d) Comprobación

Consiste en la verificación que la autoridad aduanera realiza para comprobar la exactitud de los datos aportados, la personalidad del peticionario y la veracidad de los documentos anexados.

e) Aforo y Reconocimiento

Es el punto más importante dentro del proceso del despacho, consiste en determinar la naturaleza arancelaria de las mercancías, estableciendo su peso, medidas, comprobación, valor, lugar de procedencia, origen, estado de uso, etc.

f) Retiro o Levante

Es la autorización que otorga la autoridad aduanera, una vez cumplidos los requisitos, así como cubiertos los impuestos y derechos, para que las mercancías sean retiradas de los recintos fiscales o fiscalizados por quien tenga la facultad suficiente para hacerlo.

El despacho de las mercancías deberá de efectuarse en el orden cronológico de presentación de los documentos o solicitudes, pero se da prioridad al equipaje, menajes de casa, materiales explosivos, inflamables, corrosivos, contaminantes o radioactivos y mercancías perecederas o de fácil descomposición, así como animales vivos.

Quienes importen o exporten mercancías, están obligados a "declarar" presentando un documento en las formas oficiales aprobadas por la Secretaría de Hacienda, denominado "pedimento". Este documento contendrá los datos referentes al régimen aduanero al que se destinarán las mercancías, la determinación de los impuestos al comercio exterior, la descripción de las mercancías en importación y el valor comercial en exportación, así mismo, la clasificación arancelaria correspondiente, el señalamiento de las restricciones arancelarias a que están sujetas las mercancías, así como, el monto de la cuota compensatoria causada, y la descarga del permiso correspondiente. Todos estos datos deberán estar manifestados bajo protesta de decir verdad.

Al pedimento, en una operación de importación, deberá acompañarle la factura cuando el valor de la mercancía exceda de la cantidad que en regla general expida la Secretaría de Hacienda. (Regla general 257 publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de marzo de 1993). Además, si el tráfico es marítimo, se anexará el conocimiento de embarque; estos documentos estarán revalidados por la empresa porteadora. Se agregarán también los documentos que comprueben el cumplimiento de las obligaciones en materia de restricciones o regulaciones no arancelarias; así como la comprobación del origen y de la procedencia de las mercancías, y el documento en que conste la garantía cuando la ley lo establezca.

En exportación, el pedimento deberá ser acompañado con la factura que exprese el valor comercial de las mercancías y con los documentos en que se compruebe el cumplimento de los requisitos especiales o regulaciones no arancelarias a que están sujetas las mercancías.

Las facturas comerciales deberán estar redactadas en español o acompañadas de su correspondiente traducción debidamente firmada por el remitente, destinatario o agente aduanal, presentándolas por triplicado, señalando el lugar y fecha de su expedición; el nombre y domicilio del destinatario de las mercancías, las marcas, números, clases y cantidades parciales de bultos y el total de ellos; en caso de que no se consigne algún dato, podrá ser suplido por el interesado o agente aduanal, o bien, por la lista de empaque la cual deberá quedar agregada a la factura. En la misma factura debe venir la descripción comercial detallada de las mercancías y la especificación de ellas en cuanto éstas existan, así como los valores unitarios y global en el lugar de venta; las cantidades desglosadas por concepto de fletes y primas de seguro, y el nombre y domicilio del vendedor.

Se considera como falta de factura, al realizarse el despacho, si la autoridad descubre mercancía no comprendida en la factura presentada, o en mayor cantidad que la amparada por ésta. Si el exceso no es mayor del 10% y los bultos no varían en número, no se considerará como falta de factura.

El despacho aduanero de mercancías deberá efectuarse mediante el empleo de un sistema electrónico en el que participen las autoridades fiscales, otras autoridades administrativas, así como los destinatarios en las importaciones, y los remitentes en las exportaciones a través de los agentes aduanales o apoderados aduanales, suministrando la información pertinente respecto de los actos y formalidades que deban realizar en el propio despacho, de acuerdo con los diferentes tráficos y regímenes aduaneros, y conforme a lo dispuesto por la Ley Aduanera y su Reglamento.

La Secretaría de Hacienda determinará para cada agente o apoderado aduanal una clave electrónica confidencial. El uso de esa clave equivale a la firma autógrafa de ellos para todos los efectos legales. Cada despacho se grabará en discos ópticos imborrables.

Solamente los agentes aduanales que actúen como consignatarios o mandatarios de los importadores o exportadores, o los apoderados aduanales; podrán llevar a cabo los trámites del despacho de las mercancías. Serán sus representantes legales para todas las actuaciones y notificaciones que deriven del despacho aduanero en que actúen y que se celebren dentro del registro fiscal, o cuando se trate de resoluciones provisionales o actas de embargo.

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